El campo, la academia y la agroindustria dieron testimonio, en Catriló, de un caso de colaboración que trasciende las tendencias y llegó para quedarse. En la Provincia de La Pampa ya se trabaja en un modelo productivo a campo cuya premisa es cuidar el suelo y recuperar los que muestren síntomas de agotamiento y falta de nutrientes, sin descuidar la rentabilidad.
El grupo multidisciplinario AGSUS de Facultad de Agronomía de La Universidad Nacional de La Pampa, las empresas Pelayo Agronomía, Gente de La Pampa, la multinacional estadounidense PepsiCo se unieron para dar testimonio de un proceso de integración que viaja a lo largo de toda la cadena.
La preocupación por el estado de los suelos, la mejora constante de procesos que demanda la transformación de la materia prima, las exigencias crecientes de la industria de alimentos y sus consumidores, y la academia dando una respuesta proactiva a todas esas necesidades.
Certificar desde el suelo
Pelayo, viene detectando un problema evidente. “Empezamos a ver que los rendimientos se nos estancaban. Hay campos en los que se fue perdiendo superficie gradualmente, y en algunos casos graves se registraron pérdidas del 20%. Eso nos impulsó a revisar el sistema de producción”, aseguró Lucas Minetti, responsable de Sustentabilidad de Pelayo Agronomía.
Ante esa realidad, la firma pampeana decidió acudir a AGSUS, la certificación creada por un grupo de referentes en materia de suelo de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa. El objetivo era diagnosticar los suelos sobre los que producen y poner en marcha prácticas que permitan regenerarlos.
Un socio estratégico
Por su parte la firma pampeana “Gente de La Pampa” hoy procesa más de 250.000 toneladas de cereales y oleaginosas anuales, para lo que se abastece de girasol y soja producidos en un radio de 80 kilómetros. Desde hace 30 años la unía a Pelayo un vínculo comercial como proveedor de esa materia prima, pero en las últimas campañas se volvieron socios estratégicos en sustentabilidad.
La empresa ya tenía diferentes normas certificadas para abastecer a todas las empresas alimenticias argentinas de primer nivel, pero una en especial implicó llegar con esas certificaciones hasta el primer eslabón de la cadena. Es PepsiCo, con la que trabajan desde hace siete años como proveedores de aceite de girasol, un insumo clave para la fabricación de snacks. La multinacional planteaba nuevos desafíos y certificar ISCC Plus era uno de ellos. Se trata de una certificación internacional que oficia de garante por buenas prácticas ambientales y sociales a lo largo de la cadena alimenticia. Eso implicaba, además, involucrarse en aspectos de la originación de la materia prima. Por eso llevaron la necesidad a Pelayo, que, en paralelo, estaba transitando su propio camino en la materia. Ese fue el momento en el que entendieron que unir ambas certificaciones podía potenciar el negocio.
La mirada de los especialistas en suelo
La docente de la Facultad de Agronomía UNLPam, Dra. Elke Noellemeyer, responsable de AGSUS, afirmó: “Llevamos más de 50.000 hectáreas evaluadas y certificadas y puedo decir que, en promedio, todos los suelos están degradados”. En muchos casos, explicó, “vienen de agriculturas muy agresivas, pero también hay suelos con buenos perfiles, que responden rápidamente. Ahí es que en dos años aproximadamente se ven los resultados, hay formas de recuperar los suelos más allá de que en algunos sea más fácil u otros en los que hay que ‘resetearlos’ con alguna pastura”. Para lograrlo, entre otras herramientas de análisis, AGSUS trabaja en la zona con Evaluaciones Visuales del Suelo (EVS) y establece una metodología validada por la FAO. A través de la misma mide aspectos como textura, estructura, porosidad, color, moteados, lombrices y macrofauna, profundidad de raíces, compactación, encharcamiento, costras y cobertura, erosión, y salinidad y alcalinidad.
Un viaje de ida
En el evento “Un viaje de ida” que las cuatro firmas organizaron en Catriló, las tres calicatas dispuestas sirvieron de ejemplo para lo antes explicado. Del encuentro participaron empresarios y productores agropecuarios, como también autoridades municipales, provinciales y periodistas especializados que llegaron a La Pampa desde distintas partes del país.
Las firmas coinciden en la necesidad de hacer más y mejor agronomía y repensar el modelo actual.
Fuente: María José Salgado